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Historia Piano

La Historia

Si bien a principios del siglo XVIII el clave es el instrumento más considerado, con compositores de la talla de Bach, Haendel o Scarlatti como figuras representativas, a mediados de este siglo, comienza a surgir en el norte de Europa un interés cada vez mayor hacia el clavicordio. El motivo no es otro que su capacidad expresiva, de la que básicamente carecía el clave, aunque por lo que respecta a potencia sonora, dejaba bastante que desear.

Una diferencia técnica esencial establecía aquella otra diferencia expresiva. Así, mientras el clave es un instrumento en el que las cuerdas son punteadas por una púa o plectro, (tal como ocurre en una guitarra, aunque en ésta se pulsa con los dedos), en el clavicordio las cuerdas son “percutidas” o golpeadas por lengüetas metálicas que, al permanecer sobre la cuerda hasta que se deja de pulsar la tecla, permiten “manejar” el sonido después de haber percutido la cuerda.

Pero en este periodo histórico, la música estaba evolucionando enormemente y se hacía necesario un instrumento que tuviera mayor potencia sonora y mayor capacidad expresiva. Se soñaba con el instrumento que permitiera la repetición de notas a gran velocidad, que fuera muy sensible a la pulsación del instrumentista, creando dinámicas y matices claramente diferenciados. Tras diversos intentos por parte de diversoss constructores, Bartolomeo Cristofori en Florencia (Italia), presenta su “clavicembalo col piano e forte” que resolvía decisívamente todos estas necesidades. Era el año 1709.

En el Pianoforte de Cristofori, el mecanismo resultaba genial: un macillo golpeaba la cuerda, retirándose inmediatamente después, y quedando listo para un nuevo “ataque”. Cada cuerda tenía su apagador individual, íntimamente ligado al mecanismo anterior.
Aunque Cristofori sigue dedicándose a la fabricación de claves, su invento llega a conocimiento de un constructor alemán llamado Silbermann, que comenzó a aplicar y desarrollar este mecanismo en sus instrumentos. Bach llegó a conocer estos primeros pianos, de los cuales no se mostró muy entusiasta. Silbermann siguió mejorando sus instrumentos y podemos decir que verdaderamente fué él el auténtico divulgador de la idea de Cristofori.

Dos discípulos del constructor alemán, Johannes Zumpe y Johann Andreas Stein, desarrollaron paralelamente, uno en Inglaterra y el otro en Austria, sendas escuelas de constructores de pianos. Zumpe se dedica a desarrollar un instrumento más reducido (su “piano cuadrado“, que tuvo un gran éxito) y con una buen potencia sonora. Este tipo de piano llegó a cruzar el Atlántico, alcanzando también un gran reconocimiento en el nuevo Continente. Se puede considerar perfectamente que los conocidos pianos “Steinway” son descendientes de aquellos pianos ingleses, de donde podemos deducir la influencia de la escuela inglesa en la fabricación y difusión del piano.
Por su parte, Stein, en Augsburgo (Austria), con una mecánica más fiel a la de Cristofori, crea un instrumento extremadamente ágil que enamora a Mozart, quien a partir de conocer este instrumento lo adopta para su trabajo. La hija de Stein, Ninette, gran pianista por otra parte, traslada la fábrica a Viena y sigue con el negocio familiar, creando pianos que encandilaron a compositores de la talla del mismísimo Beethoven

Por otra parte, surge en Francia otra escuela de constructores de pianos, encabezada por Sebastian Erard, que perfecciona el mecanismo de los ingleses y construye en 1790 un piano de cola con el sistema de “falso macillo”. Incorpora a sus pianos el pedal de resonancia y las tres cuerdas por tecla en algunas zonas del piano, para aumentar su potencia.
No podemos dejar de tener en cuenta aquí el papel importantísimo de los compositores/intérpretes, que muchas veces fueron también constructores. Ellos, que crearon una nueva música para este nuevo instrumento, muchas veces exigían y aconsejaban a los constructores, para optimizar las capacidades del piano.

Por fín, con la llegada de la era de la industrialización y el piano ya impuesto por todas partes, comienza su eclosión. Entre 1870 y 1917, tiene lugar el primer gran “boom”. Bechstein, Steinway, Pleyel, fabrican decenas de miles (y cientos de miles, también) de pianos, además de que las fábricas de este instrumento aparecen por centenares. El piano pasa de ser un producto de artesanía y caro, a ser un producto fabricado en serie, de precio asequible y que se instala en todo hogar con unas mínimas condiciones económicas.
Con la crisis americana de 1929, todo ésto termina: la producción cae en picado y desaparecen decenas y decenas de fábricas. A principios de 1960, aparecen los japoneses en escena, fundamentalmente las casas Yamaha y Kawai. Actualmente, después de años de supremacía del mercado americano, los japoneses han desbancado a los fabricantes estadounidenses encabezados por Steinway.

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