Melómanos, tu enciclopedia musical online

Francisco Llácer Pla

Francisco Llàcer Pla

Francisco Llàcer Pla

Se ha dicho muchas veces, y es cierto, que la obra de Francisco Llácer Pla (Valencia 1918), o Don Paco para muchos valencianos que le conocieron y le apreciaron, es la auténtica punta de lanza en la renovación del lenguaje musical de la música valenciana y que lo hizo desde posiciones autodidactas. Su obra recorre un camino pleno de felices aciertos sin contar con otros recursos que la experiencia de una vida dedicada casi plenamente a la música, la pasión por la modernidad y una intuición fuera de lo corriente, con la que acomete una extensa obra de la que aquí se presenta una pequeña muestra.

Ya desde pequeño, Francisco Llácer Pla toma contacto con la música y a la edad de 7 años ingresa como infantillo en el Real Colegio del Corpus Christi del Patriarca. Allí recibe sus primeras lecciones de solfeo por parte de Salvador Gea, maestro de capilla del Real Colegio. Más tarde, ingresa en el Conservatorio y se inicia en los estudios de piano con Juan Bautista Tomás, José Bellver y Juan Cortés. A los quince años decide dedicar todo su tiempo a los estudios musicales. Sigue con sus profesores de piano, además de con Pedro Sosa en Armonía y Eduardo López-Chavarri en la asignatura de Estética.

Sus estudios se vieron interrumpidos por la guerra civil, por la que fue movilizado. Una vez terminada la guerra, ya en Valencia, Francisco Llácer Pla finaliza sus estudios de piano, órgano, historia y estética de la música. Su situación familiar le hizo replantearse su vida profesional y opositó al cuerpo Administrativo de Sanidad nacional en 1940, de donde se jubilaría en 1985 como Administrador General de la Escuela de Puericultura.

En el ámbito de la música contemporánea el camino recorrido por Llácer Plá se produce prácticamente en solitario. La aventura nacionalista hacía años que ya había quedado plasmada en la obra de Manuel Palau o López Chavarri, y su coetáneo Báguena Soler había bebido más directamente de las fuentes del dodecafonismo schoenbergiano, al menos en parte de su obra. Su aventura hacia nuevos lenguajes armónicos y melódicos se produce progresivamente; y va desde el atonalismo que se ensaya en Nou Cançons per a la intimitat (1964) hasta la materialización de un sistema compositivo propio, “heptafonismo atonal”, que pone en juego, sobre todo a partir de su Trova heptafónica (1969) para orquesta de cuerda. Pero además de ello sus obras presentan un extraordinario dominio formal y la búsqueda de una inspiración que transciende lo puramente musical. La referencia a la poesía y la pintura salpica toda su obra. Quizá buscando concomitancias formales, muchas de sus composiciones comportan homenajes a pinturas y pintores, como Salvador Soria o Michavila, o se inspiran en textos poéticos, ya pertenezcan a Fray Luis de León o Xavier Casp, sin dejar de lado la música litúrgica, la cual constituye un importante apartado de su producción musical.

Además de la composición, la carrera musical de Francisco Llácer Pla estuvo marcada por la docencia, impartiendo clases en diferentes instituciones como el Colegio San Francisco Javier de Valencia, el Instituto Musical Giner de Valencia y en el Conservatorio Superior de Música de Valencia (como catedrático de Conjunto Vocal e Instrumental y Formas Musicales). También dirigió y asesoró a multitud de coros. Su hermano mayo, Arturo Llácer Pla fue también un renombrado compositor, aunque sin el éxito de su hermano. A día de hoy sigue vivo a la edad de 101 años.

Francisco Llácer Pla falleció en la ciudad de Valencia en el año 2002.

Escuchar música de Francisco Llácer Pla:

Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para más información.