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Antonin Dvorak

Antonin Dvorak

Antonin Dvorak

Antonin Dvorak nació en Nelahozeves, un pequeño pueblo bohemio al norte de Praga, en 1841. De niño aprendió a tocar el violín y su padre Antonin Liehmann le enseñó piano y órgano. Entre 1857 y 1859 estudió en la academia de órgano de Praga; más tarde se unió a la banda de concierto de Komzák y después formó parte de la orquesta del Teatro Nacional de Praga, entonces Teatro provisional (donde tocó bajo la batuta de Smetana). En 1865 escribió sus dos primeras sinfonías. Su primer éxito lo obtuvo en 1873 con el estreno de la cantata Hymnus (Los herederos de la Montaña Blanca). Ese año su fama se hizo internacional gracias a la publicación de la primera colección de danzas eslavas. En 1884 visitó por primera vez Gran Bretaña para dirigir su propia música (fue la primera de las nueve veces que visitó este país con tal propósito) y obtuvo un éxito inmediato; durante años, las sinfonías nos. 7 y 8, el Réquiem y otras obras corales fueron encargadas para ser estrenadas en Gran Bretaña.

Entre 1892 y 1895, Antonin Dvorak fue director del National Conservatory of Music de Nueva York donde había ido invitado por la señora J. Thurber, fundadora de la institución. En Estados Unidos adquirió gran afición por los espirituales negros y la música propia de ese país. Algunas de sus obras más famosas, el Te Deum, la sinfonía nº 9 (Sinfonía del Nuevo Mundo) y el cuarteto en fa mayor, conocido como Cuarteto americano, las compuso en 1893, durante su estancia en los Estados Unidos.

Regresó a Bohemia en 1895 y en 1901 fue nombrado director del conservatorio de Praga. Sus primeras obras estaban influidas por la música del compositor austríaco Franz Schubert y del alemán Ludwig van Beethoven, y durante su carrera se basó en los trabajos del compositor alemán Richard Wagner, sobre todo en sus óperas, y de Brahms. También investigó la música folclórica checa y eslovaca y sus obras más maduras reflejan un profundo sentimiento nacionalista.

Sus composiciones incluyen 9 sinfonías (1865-1893), obras para piano (entre ellas la conocida Humoresca de 1894), dos colecciones de danzas eslavas (1878 y 1886), para dos pianos (orquestadas más tarde por el propio compositor), las óperas Vanda (1875), Dimitri (1882), El jacobino (1887-1888), El diablo y Catalina (1888-1889), Rusalka (1901) y Armida (1902-1903), varios poemas sinfónicos,suites, cantatas, oberturas música de cámara, oratorios, misas, un concierto para piano y otro para violín. El Concierto para violonchelo en si menor opus 104 es del repertorio romántico (1895).

Creador de la sinfonía checa, es en general en su obra instrumental donde Antonin Dvorak ha dado lo mejor de sí mismo. Refleja exactamente las referencias culturales de su país con, a la vez, una fuerte impregnación germánica y la influencia reconocida de Brahms y Wagner; pero también refleja el enraizamiento con el terruño (importancia de las danzas nacionales en su obra) y el apego a las tradiciones históricas y legendarias eslavas.

Antonin Dvorák murió el 1 de mayo de 1904 en Praga; el día de su funeral fue una jornada de luto en toda la región de Bohemia.

Escuchar música de Antonin Dvorak:

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