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El descubrimiento de Estanislao Marco Valls (1873-1954)

 


ESTANISLAO MARCO VALLS (1873-1954)Guitarrista y compositor

Investigación y recopilación por Jorge Orozco

ÍNDICE

AGRADECIMIENTOS

1. INTRODUCCIÓN

2. ANTECEDENTES DE LA INVESTIGACIÓN

1.1. Primeros datos

1.2. El rastro de Valencia

1.3. Los descendientes

3. BIOGRAFÍA DE ESTANISLAO MARCO

3.1. Nacimiento y primeros años

3.2. Traslado a Valencia

3.3. Primeras actuaciones

3.4. Cuarteto El Turia

3.5. Críticas de prensa

3.6. Labor docente

3.7. Labor compositiva

4. OBRAS

Cariño

Lamento

Dulce recuerdo

Triste ausencia

Tu Recuerdo

Amor Gitano

No te olvido

Serenata

Desengaño

Madrigal

Cruzado

Jota Aragonesa

Guajiras

AGRADECIMIENTOS

Son muchas las personas que me han ayudado a hacer realidad este sueño. En primer lugar debo mencionar a los descendientes de Estanislao Marco, sus nietos Manuel Marco, Juan Marco y su mujer Pilar, por haberme acogido con los brazos y el corazón abiertos. Gracias ha ellos se han conservado algunas partituras y numeroso material escrito que aclara muchas incógnitas de su vida.

Otra persona fundamental es mi amigo y guitarrista Francisco Herrera por facilitarme información muy valiosa y sobre todo por su apoyo entusiasta desde el principio en el proyecto de recuperación de la obra de Estanislao.

A José Peñarroja, alumno directo de Estanislao Marco, y a todos los miembros de la Rondalla Segarra de Vall d.Uixó por conservar viva la llama del recuerdo de su maestro.

A Jesús Piles por su apoyo y paciencia infinita.

Y a todas las personas anónimas del Rastro de Valencia que con su labor silenciosa siguen rescatando tesoros aun por descubrir.

Jorge Orozco

1. INTRODUCCIÓN

Con estas grabaciones se inicia la publicación de las obras escritas para guitarra del compositor y guitarrista valenciano Estanislao Marco (Vall dÚixó, 1873-Valencia 1954), probablemente uno de los autores más prolíficos dentro del panorama musical de la época y que sin embargo, paradójicamente, es prácticamente desconocido. Las razones de que esto haya ocurrido se deben principalmente a que solo publicó dos obras en vida (Serenata y Preludio en re editadas en la Biblioteca Fortea), y a pesar de haber cosechado cierta fama y prestigio como intérprete y posteriormente como profesor de guitarra e instrumentos de púa, el tiempo inexorablemente ha ido difuminando su figura relegándola a tan solo el recuerdo de aquellos que lo conocieron personalmente.

Su intensa vida dedicada plenamente a la música y en concreto a la guitarra, como intérprete, pedagogo y compositor merece ser conocida y reconocida al representar un importante eslabón y puente de unión entre el siglo XIX y XX, una época histórica y fundamental en el desarrollo de nuestro instrumento. Como concertista de guitarra cosechó innumerables éxitos por toda España, Francia, Portugal y Argelia actuando junto a sus hermanos en el famoso cuarteto “El Turia”. Su labor pedagógica se traduce en la formación de numerosos guitarristas, algunos tan famosos como Narciso Yepes y Patricio Galindo, así como la dirección musical de algunas agrupaciones de pulso y púa entre las que destacan la Rondalla Valenciana del Centro Instructivo Musical de Benimaclet y la Rondalla Segarra de Vall d´Uixó. Como compositor fue muy productivo con más de un centenar de obras escritas para guitarra, un método de guitarra, otro de laúd español y numerosas transcripciones y arreglos de diferentes autores.

Son muchas las fuentes consultadas, bibliotecas, hemerotecas, archivos públicos y privados además de haber tenido la gran suerte de contactar con personas que lo conocieron de forma directa, como familiares, amigos y alumnos, ofreciéndome de forma desinteresada y muy generosa información y documentos que han permitido recomponer el puzzle de su interesante vida profesional y sobre todo poder hacer llegar a todo el mundo la maravillosa música de Estanislao Marco.

En este primer volumen se recoge algunas de las obras que encontré en el Rastro de Valencia y otras pertenecientes al archivo personal de la familia Marco. Se ha respetado todas las digitaciones, agónicas y dinámicas aparecidas en los manuscritos quedando patente el gran conocimiento armónico y dominio que poseía del instrumento. Trece obras escritas entre los años 1926 y 1938, muchas de ellas durante la guerra civil española, grabadas en el Cd ESTANISLAO MARCO (V-3870-2000 C0AO0C) patrocinado por el IVM. Sus títulos sugerentes permiten percibir el aroma romántico, nacionalista y popular que contienen: Cariño, Lamento, Dulce recuerdo, Triste ausencia, Tu recuerdo, Amor gitano, No te olvido, Serenata, Desengaño, Madrigal, Jota aragonesa, Guajiras…

2. ANTECEDENTES DE LA INVESTIGACIÓN

La publicación de las obras de Estanislao Marco tiene su origen en una serie de felices casualidades y experiencias, cuanto menos increíbles, vividas a lo largo de mi trayectoria profesional y personal que han ido marcando y dirigiendo el devenir de la investigación. Algunos de los acontecimientos que me han ocurrido bien podrían conformar el guión de una película histórica de intriga y ficción. Aunque sea solo por su valor anecdótico me gustaría relatar la forma en que se han ido encadenando los diferentes sucesos que han cristalizado en la recuperación de un maestro clave en la historia de la Guitarra en la Comunidad Valenciana.

2.1. Primeros datos

La primera vez que escuché el nombre Estanislao Marco fue precisamente en su pueblo natal, Vall d`Uixó, provincia de Castellón, en 1987, año en que aprobé las oposiciones de profesor de guitarra convocadas por la Generalitat Valenciana y me destinaron a su Conservatorio de Música donde ejercí la docencia durante diez años. Allí recibí la visita de uno de sus últimos alumnos, José Peñarroja, integrante de la Rondalla Segarra, el cual me hablo del gran maestro de la guitarra nacido en el pueblo. Gracias a él y a los demás miembros de la rondalla se ha mantenido vivo el recuerdo de su memoria en forma de conciertos, homenajes póstumos y sobre todo se han conservado muchas de sus obras originales, copias y transcripciones además de gran material didáctico en forma de estudios técnicos progresivos.

Más tarde cayó en mis manos un disco de Narciso Yepes (Músicas de España y América, ZAFIRO, 1989) donde se incluía la obra Guajiras, de su profesor Estanislao Marco, al que conoció en Valencia cuando tenía trece años, allá por el año 1940. El comentario escrito en el disco fue la primera pista que aclaraba la importancia de su figura. Seguidamente leí el artículo escrito por el guitarrista, investigador y gran amigo Francisco Herrera sobre la vida de Estanislao Marco en la revista Ocho Sonoro aportando más datos sobre su perfil profesional.

2.2. El Rastro de Valencia

El increíble hallazgo de gran parte de sus manuscritos originales en el Rastro de Valencia fue el pistoletazo de salida que inicio este viaje apasionante en la recuperación de la obra de Estanislao Marco. El dicho popular la realidad supera la ficción es totalmente aplicable en este caso y soy el primer sorprendido, aún hoy en día, por la cadena de casualidades sincronizadas que se dieron en el mismo tiempo y lugar. A veces tengo que pellizcarme para saber que no estoy soñando.

Todo comenzó un 30 de abril del año 2000. Aquella mañana soleada de domingo no pensaba salir de casa pero un acontecimiento inesperado me obligó a desplazarme muy cerca del Rastro. Era mediodía avanzado y con la mente ocupada en mis pensamientos conducía por una de las grandes avenidas cuando de repente, al incorporarme a una rotonda que debía atravesar y continuar recto, di un golpe seco y brusco de volante hacia la izquierda que hizo desviar el coche situándolo en la dirección contraria, rumbo al Rastro. Sorprendido por mi reacción involuntaria y casi temeraria, sentí al mismo tiempo la necesidad imperiosa de continuar el nuevo trayecto y zambullirme en la marea humana que conforma ese microuniverso de trastos viejos, coleccionistas de objetos curiosos y gente variopinta. Mi mente luchaba de forma contradictoria entre seguir y parar, pero la fuerza de la atracción que sentía era superior a cualquier razonamiento. Aparqué precipitadamente en un paso de peatones arriesgándome a que la grúa se llevara el coche, pero no me importó. Algo confundido comencé a andar de forma acelerada entre los desordenados puestos que empezaban a recoger y me encaminé al extremo contrario del trayecto que normalmente recorría en compañía pero esta vez en completa soledad.

Cuando llegué al final y di la vuelta para comenzar otra hilera de puestos leí la palabra guitarra, de reojo, en un papel tirado en el suelo. Retrocedí sobre mis pasos y me incliné recogiendo la hoja que era de papel pautado. Estaba escrita con tinta y era la portada de un cuaderno de partituras manuscritas. Procedí inmediatamente a rebuscar entre los montones apilados y desordenados que se encontraban esparcidos entre baúles, libros y ropa usada. Tuve que frotarme los ojos y repasar una y otra vez de forma alocada cada uno de los manuscritos que aparecían ante mi. Partituras originales firmadas por Estanislao Marco entre los años 1901 y 1954. La cabeza empezó a darme vueltas.

Pregunte por el precio al dueño del puesto, Alberto, un personaje forjado en la calle, y me contestó:

– Las partituras escritas a mano 20 duros, las editadas más caras.

Comencé a contar las hojas que superaban el centenar y le lancé el precio por todas que sin titubear aceptó. Mi siguiente pregunta fue saber de donde procedía el lote y me contesto:

– De un contenedor de basura en la zona de extramuros. Tantas partituras habían que no cabían en una bolsa normal por lo que tuvo que buscar y rebuscar hasta encontrar una lo suficientemente grande y resistente que aguantara el peso y una vez colocadas, salí de medio lado feliz por el hallazgo de un tesoro todavía por descubrir. Cuarenta obras originales y más de ciento veinte arreglos y transcripciones de autores diversos formaron aquel maravilloso encuentro. Pero no sería el último…

2.3. Los descendientes

Inmediatamente me puse en contacto con mi gran amigo Francisco Herrera, gran conocedor del tema el cual me facilitó el teléfono de uno de los descendientes de Estanislao Marco, su nieto Juan Marco. Tras concertar una cita a la semana siguiente me presenté en su casa siendo recibido por él y su mujer Pilar. Pasé a preguntarles qué sabían de su abuelo y sobre todo qué había sucedido con su obra. Me explicaron que tan solo conservaban siete partituras originales de obras dedicadas a algunos miembros de su familia, algunas fotos, unos pocos artículos escritos y su batuta de director con el mango de plata. Recordaban con cierta tristeza que a la muerte de Estanislao su abuela donó toda su producción, incluida una guitarra, a un sacerdote llamado el Padre Tena (Vicente Javier Tena Meliá (1905-1985) musicógrafo y director fue el creador de la Biblioteca Musical de Compositores Valencianos perteneciente al Ayuntamiento de Valencia gracias a su gran labor de recopilación de las obras de compositores autóctonos).

Cuando les relaté mi hallazgo se mostraron sorprendidos y algo incrédulos como es natural, contándome seguidamente la experiencia que sorprendentemente también les llevó al Rastro, precisamente esa misma mañana de domingo. Juan Marco y su hijo Alejandro al regresar el sábado por la noche de unas clases de pintura, se dejaron olvidada una carpeta con dibujos encima del coche, pero cuando se dieron cuenta y bajaron a la calle ya había desaparecido. Buscaron por los alrededores, miraron en un contenedor de basura cercano pero ya había pasado el camión de recogida. Una vagabunda les preguntó qué buscaban y al explicarle que era les sugirió el único sitio donde poder buscar: el Rastro de Valencia. Jamás habían visitado anteriormente ese lugar y el domingo muy temprano se encaminaron, el nieto y el bisnieto de Estanislao, a la búsqueda de los dibujos, peinando la zona desde las ocho de la mañana hasta el mediodía, en que agotados y exhaustos de calor decidieron desistir. Es muy posible que nos cruzáramos en el camino sin advertir que nos uniría el destino esa crucial mañana.

Al preguntarles si había más material recordaron la existencia de unos cuadernillos que contenían sus memorias y unos libros con recortes de prensa de su vida como concertista, pero se lamentaban por no saber su paradero, a pesar de haber registrado minuciosamente todos los lugares posibles. Este material había estado en poder del único hijo de Estanislao, Manuel Marco y su mujer María Domingo, fallecidos en 1970 y 1998 respectivamente . La casa que habitaban había sido registrada minuciosamente sin ningún resultado. Les insistí, con plena convicción, que debían seguir buscando en la casa donde seguro hallarían el material que aclararía de forma definitiva todas las incógnitas de la vida de su abuelo. Yo mismo me brindaba a ayudarles. Al final, no sin cierta resistencia, ya que el registro de la casa había sido total, accedieron volver con escepticismo a efectuar una nueva búsqueda.

Al cabo de unos días recibí la llamada esperada. Habían encontrado sus memorias y todo el material perdido.

No se lo podían creer. Pilar, la mujer de Juan, entusiasmada y llena de júbilo, totalmente sorprendida paso a relatar la forma del hallazgo. Entraron en el piso y Juan, entre protestas y negativas se dirigió al comedor mientras Pilar abría la puerta de una pequeña habitación a modo de trastero que tenía enfrente. Nada más entrar vio delante suyo una caja de cartón cerrada con una cinta. Deshizo el lazo y al abrirla contempló lo que tanto habían buscado.

La mirada de Pilar se clavo en mí y soltó:

– Tu eres la reencarnación del abuelo. Sonreí y volví a pellizcarme.

Puede parecer increíble, irreal, exagerado y entiendo a los que así piensen ya que las probabilidades de que se den tantas coincidencias supera la capacidad racional y lógica de cualquier ser humano. Para mi, sencillamente, es el sueño de un guitarrista hecho realidad.

3. BIOGRAFÍA ESTANISLAO MARCO VALLS

3.1. Nacimiento y primeros años

Estanislao Marco Valls nació en la localidad de Vall d´Uixó provincia de Castellón, el 17 de Mayo de 1873 a las cuatro de la mañana, siendo bautizado ese mismo día en la Parroquia de la Asunción (Archivo de la Parroquia de la Asunción, Vall d¨Uixó, Castellón, Libro de Bautismo, 1873, Fol. 211, vto. 80 .-41).Sus padres, Manuel Marco Bueso y Teresa Valls Martínez, de origen muy humilde, se dedicaban al oficio de alpargateros, tradición artesanal muy arraigada en la zona desde el siglo XVII que se traduce en la actualidad en una desarrollada industria dedicada a la fabricación de calzado de alta calidad.

Era costumbre en esa época debido a las necesidades apremiantes de las familias obreras que los hijos menores colaborasen en la maltrecha economía familiar ejerciendo en los oficios más básicos y peor remunerados. Hoy en día sería delito y considerado como explotación infantil, pero en el siglo XIX era una práctica habitual entre las capas sociales más modestas. Con tan solo cuatro años, Estanislao provisto de un capazo recogía el abono animal que producían las caballerizas a su paso por el camino de Nules Un oficio que desempeñaban los desaparecidos fematers. Su hermano Manuel, seis años mayor, ayudaba al padre en el proceso de producción de las alpargatas ejerciendo de menaor, que consistía en hacer rodar con una manivela la Mena, una especie de rueca del tamaño de una rueda de carro que servía para hilar el cáñamo en unos carretes y fabricar cuerda. El resto de familia hasta ese momento se completaba con la pequeña Teresa, nacida en 1875.

3.2. Traslado a Valencia

Debido a un accidente sufrido por Manuel en un ojo jugando con una caña y su agravamiento progresivo con el riesgo de quedarse totalmente ciego, la familia Marco decide en 1879 trasladarse a Valencia para que pueda recibir el tratamiento médico adecuado. Venden los pocos bienes que tenían consistentes en un banco de madera para coser suelas de alpargatas y un trozo de terreno conocido como La Pedrera por el que les dieron cinco duros. Entre los bártulos que llevaban se hallaba una octavilla que empezaba a tocar Manuel, al que lo inicio en su proceso de convalecencia un músico aficionado llamado Chisvert y una guitarra que el padre tocaba para acompañar canciones. Este infortunio cambiaría el destino y la vida del jovencísimo Estanislao y su familia que comenzará a introducirse en el ambiente musical de la época desde la base más popular hasta desarrollar una carrera plagada de éxitos y reconocimientos nacionales e internacionales.

Una vez instalados en la capital, se hospedan primero en casa de unos familiares en el camino de Barcelona y después se trasladan a una casa alquilada en la calle Sagunto. Estanislao comienza a asistir a la Escuela Primaria por la tarde ya que por las mañanas acompañaba a su padre y su hermano en las actuaciones callejeras que realizaban para poder subsistir, cantando canciones y tonadillas populares por plazas y mercados.

Manuel recibe tratamiento diario y totalmente gratuito del oculista Luis Más logrando salvar la poca vista que le quedaba y tras conseguir los permisos municipales necesarios es admitido como alumno en la Escuela Pública Elemental para niños y adultos ciegos dirigida por Vicente Daroca Hueso, situada en el segundo piso del nº 3 de la plaza del Horno Quemado, hoy plaza Beneyto y Coll. En dicha escuela, además de las enseñanzas básicas de lectura y escritura también se impartían clases de solfeo y piano adaptados a invidentes. Aprovechando que en el primer piso del mismo edificio se encontraba la Escuela Municipal de Música dirigida por el compositor Manuel Penella Raga comenzaría también a recibir clases con la notación escrita, realizando grandes progresos. Por esta escuela pasarían excelentes músicos y artistas como el pianista José Bellver, el compositor Vicente Peydró, el escritor Vicente Blasco Ibáñez o el pintor Joaquín Sorolla.

Todos los progresos y conocimientos musicales que obtenía Manuel revertían en Estanislao, recibiendo las primeras nociones de solfeo y piano. El padre le enseñaría los conocimientos básicos de la guitarra y para ampliar su formación solían acudir todos los domingos por la noche al café de Venecia, situado en la calle del Mar, para escuchar los conciertos que daban el célebre bandurrista Carlos Terraza y el guitarrista Paco Rocamora.

3.3. Primeras actuaciones.

En 1880, con tan solo siete años, realiza su debut con un repertorio de varias piezas fáciles actuando junto a su inseparable hermano a la bandurria en la plaza San Luis Beltrán, contigua al Almudín, donde pensaban obtener un gran éxito por ser el centro de reunión de molineros y cerealistas. Pero nada más lejos de la realidad ya que al poco de comenzar fueron detenidos por los guardias municipales bajo la acusación de vagabundos y resistencia a la autoridad siendo encarcelados durante diez días. Desde que tuvieron el percance de la prisión el padre siempre les acompañó y su campo de operaciones, que en un principio fueron las calles céntricas de Valencia, se amplió a diversas fondas y restaurantes obteniendo permiso de los dueños para actuar durante las comidas. En Valencia se conocía a Estanislao como “el chiquet de la guitarra que abulta més qu´ell” ya que puesta la guitarra en posición vertical, venían a tener la misma altura.

En 1882 encargan una guitarra y una bandurria en la casa Sentchordi e inician la primera gira que les llevará por la provincia de Castellón de la Plana actuando en Casinos y Sociedades de Sagunto, Alfara, Algimia, Almenara, Chilches, Nules, Burriana, Villarreal, Castellón, Almazora y Vall d´Uixó.

Tuvieron la suerte de conocer a Tomás Rico, empresario del Teatro Principal de Valencia, quién les autorizó la entrada libre por la puerta del escenario que daba al foso donde se reunían los músicos de la orquesta durante el entreacto. El continuo roce con los profesores de la orquesta les hizo conocer muchos detalles de interpretación y técnica musical que antes desconocían además de tener la gran oportunidad de escuchar y ver en directo a los grandes artistas del momento como el violinista Pablo Sarasate, la soprano madrileña Adelina Patti, el tenor Francisco Viñas o el pianista Anton Rubinstein. Una posición privilegiada que permitía observar desde bambalinas todo lo que acontecía delante y detrás del escenario. Entre las anécdotas más curiosas e interesantes que Estanislao relata en sus memorias destacaré la referente al violinista Sarasate que visitó Valencia en 1886:

“Al poco tiempo vino a dar dos conciertos el gran violinista español Pablo Sarasate. Este iba siempre acompañado de una hermana suya. Llegaba muy temprano al teatro y hasta la hora del concierto no cesaba de ejecutar los pasajes más comprometidos del programa. Llegada la hora del concierto, cogía la hermana el Stradivarius y al llegar a la primera caja de bastidores, le entregaba el instrumento, se daban un beso, se santiguaba y salía a escena para entusiasmar al público”.

Debido al interés mostrado con su asiduidad al Teatro Principal los hermanos Marco fueron contratados para actuar en muchas ocasiones por algunas compañías de teatro, ópera y zarzuela. La primera colaboración con el teatro consistió en tocar entre bastidores durante la representación de “El Alcalde de Zalamea” a cargo de una compañía dramática integrada por Rafael Calvo, Antonio Vico, Donato Jiménez, Ricardo Calvo y Agapito Cuevas. Participan en el estreno en Valencia de la zarzuela en tres actos de Ruperto Chapí, La Bruja, con libreto de Ramón Carrión y Vital Aza. Ellos son los encargados de organizar una rondalla de guitarras, laúdes y bandurrias para la ejecución del Pasacalle y la Jota final del primer acto. Los componentes de dicha rondalla eran ciegos la mayoría de ellos y constaba de 24 individuos, a los que hubo necesidad de enseñarles las partituras de memoria.

3.4. Cuarteto” El Turia”.

En 1888 se crea el trío “El Turia” al incorporar a su hermana Teresa (n. 1875) tocando el laúd-lira, lo que les hará abandonar definitivamente los conciertos en la calle. A los dos años se ampliará la formación transformándose en cuarteto con la incorporación de Magenia (n.1880) tocando la badurría -lira y finalmente en quinteto a partir de 1900 con el pequeño Emilio al piano (n. 1889).

De todas las agrupaciones instrumentales existentes de pulso y púa que tenían actividad a finales del siglo XIX, el cuarteto “El Turia” destacó desde sus comienzos por su gran nivel técnico y musical, cosechando éxitos por todos y cada uno de los escenarios donde actuaban entre los que destacan el Teatro Principal de Valencia, Teatro Alhambra de Madrid, Teatro Lírico de Barcelona, Teatro Principal de San Sebastián, Teatro Nuevo de Oporto, Palacio de Cristal de Marsella, etc.

Tenían un repertorio muy extenso y variado alcanzando las 400 obras ejecutadas de memoria, abarcando compositores como Donizetti, Wagner, Listz, Chopin, Verdi, Rossini, Chapí, etc. Su gran labor fue contribuir a la divulgación musical del género sinfónico y operístico entre los sectores mas amplios de la población a través de transcripciones de piezas orquestales para los instrumentos de cuerda pulsada, y mas tarde con piano, que ejecutaban preferentemente en cafés, casinos y teatros. Realizaron más de mil conciertos en los casi 25 años que duró su carrera profesional, recorriendo toda España, Francia, Portugal y Argelia.

En sus largas temporadas en Madrid llegaron a actuar en diferentes ocasiones en el Palacio Real ante SS.MM. Doña María Cristina, Reina Regente, la infanta Doña Isabel, Don Alfonso XIII, miembros de la nobleza y cuerpo diplomático. Además les otorgaron la Encomienda de Isabel La Católica, cuya apreciada condecoración ostentaron a titulo individual y colectivo. Estanislao relata en sus memorias la visita al Palacio Real:

“Actuamos durante dos meses en el teatro Alhambra y a continuación, por mediación del director de orquesta valenciano Vicente Lleó, fuimos contratados para actuar en el Nuevo Teatro situado en la calle de Capellades. Allí conocimos a los hermanos Quintero. Cierto día, después de la comida, recibimos la visita de un alto empleado de Palacio, quien por encargo de Su Alteza la Infanta Doña Isabel nos encarecía el que nos entrevistásemos con el Mayordomo Mayor de Palacio, señor duque de Sotomayor, con el fin de cumplimentar los deseos de Su Majestad y demás personas de la familia Real de oír al Cuarteto El Turia en concierto privado por estar la Corte de luto. Se convino en celebrar dicho concierto a las nueve y media de la noche en la fecha prefijada. Conviene advertir que nuestra actuación en el teatro era alrededor de las once de la noche. Con la exactitud de la cosas del Palacio, a las nueve y media en punto comenzaba nuestro concierto ante las personas Reales, a Excepción de la Infanta Doña Isabel, que tomo asiento a mi lado. No ejecutamos un programa determinado, pues contando con un extensísimo repertorio y poseyendo S.M. la Reina una vasta cultura musical, cabe decir que ejecutamos las obras que nos iba pidiendo o indicando. Al dar las once sin notar hastío ni cansancio en los oyentes le recordé a mi hermano lo avanzado de la hora y nuestro compromiso del teatro, y dirigiéndose a la Reina le anunció nuestra retirada a lo que contestó esta algo sorprendida: ¿Tan pronto?….”

3.5. Críticas de prensa

Toda la prensa local, nacional y extranjera sin excepción se rindió a los pies de los hermanos valencianos que hacían las delicias de sus oyentes allá por donde paseaban su arte. Algunas de las crónicas aparecidas en la prensa diaria de la época avalan el prestigio alcanzado y nos permite hacernos una idea del alto nivel musical que poseían y el impacto que causaban en el público asistente:

(…) La admirable unidad que se advierte en todas las piezas que ejecutan, los múltiples efectos que las matizan y las delicadas y suaves armonías que brotan de aquellos instrumentos muy difíciles de dominar, sobre todo el de la guitarra, son cualidades mas que suficientes para colocar a la Familia Marco en el número de los buenos artistas.

EL DIARIO DE ALBACETE, Lunes 9 de mayo de 1892

(…) Los hermanos Marco son verdaderos artistas que sienten la música que interpretan y la dicen con tan especial delicadeza y gusto tan exquisito, que llegan a producir legítima y extraordinaria emoción en el ánimo de quien les escucha.

EL LIBERAL, Madrid, domingo 22 de mayo de 1892

(…) Con entera sinceridad declaramos que cuanto se diga es pálido para dar exacta idea del mérito sobresaliente de los jóvenes valencianos Manuel, Estanislao, Teresa y Magenia.

EL IMPARCIAL, Madrid, miércoles 25 de mayo de 1892

(…) Difícilmente escucharemos un conjunto tan unido, compacto y perfecto. El efecto que el cuarteto produjo fue tan sorprendente y el público lo demostró con sus repetidos y entusiastas aplausos.

UNIÓN VASCONGADA, San Sebastián, sábado 16 de julio de 1892

(…) Cuanto pudiéramos decir del trabajo de los artistas resultaría falto de color; baste decir, para que los lectores se formen una ligera idea de lo que el concierto fue, que la ejecución de todos los números del programa fue primorosa, que las gradaciones de tono resultaron muy limpias y que las notas altas eran atacadas con valentía y destrezas inconcebible.

LA RIOJA, Logroño, martes 6 de septiembre de 1892

(…) El cuarteto es de lo mejor, que en su clase hemos oído; la ejecución corre parejas con el sentimiento y gusto artístico.

EL ALMOGÁVAR LERIDANO, Lérida, miércoles 5 de octubre de 1892 Verdaderamente son muy justos y merecidos los elogios tributados por la prensa al notable cuarteto El Turia. Los cuatro individuos que lo componen, Manuel, Estanislao, Teresa y Magenta Marco, tocan con admirable perfección, ejecutan de una manera sorprendente maravillando a todo el que les oye, aquella incomparable maestría y rara habilidad.

EL NOTICIERO, San Feliu de Guixols, 29 de enero de 1893

(…) Diríase cuando se le oye que una misma fuerza les impele, como si fuesen piezas de un mecanismo perfecto y bien equilibrado, al que hay que agregar el alma, cuyas manifestaciones se revelan por medio de matices exquisitos y gradaciones de sonoridad que causan embeleso en el ánimo del auditorio.

EL MERCANTIL VALENCIANO, Valencia, miércoles 22 de marzo de 1893

(…) Los aplausos no cesaban al terminar la ejecución de cada obra, pues verdaderamente no podía exigirse más a los jóvenes hermanos, que son artistas de corazón, manejando las invisibles cuerdas de sus instrumentos, a las que arrancan inspirados acentos. EL CORREO DE VALENCIA, valencia, viernes 28 de abril de 1893 La interpretación de tan difíciles obras, fue verdaderamente magistral, pudiendo decirse que dominan los instrumentos que tocan a pesar de ser tan complicados y a los cuales arrancan notas de sublime efecto, dando al conjunto armonía y delicada expresión a las serenatas; el público saboreó las bellezas del arte, aplaudiendo con entusiasmo y justicia.

EL MEDITERRANEO, Cartagena, miércoles 8 de noviembre de 1893.

(…) El público, siempre amante de lo bueno, ha llenado estas noches el café de Tarragona y dejándose arrebatar del entusiasmo, ha prodigado a los cuatro artistas calurosas ovaciones, que se repetirán tantas veces como esos conciertos magistrales se repitan.

EL PABELLÓN LIBERAL, Tarragona, domingo 18 de marzo de 1894.

(…) el joven Estanislao arrancó, con maestría incomparable, notas tan dulcísimos de su guitarra que el público le hizo objeto de una ovación delirante.

EL IGUALADÍN, Igualada, 8 de abril de 1894

(…) La familia Marco interpretando a maravilla el pensamiento grande de los más renombrados compositores que apenas si sus oyentes pueden contener los latidos que en su pecho se agitan sin cesar. ¡Cuanta afinación! ¡Cuanta dulzura! ¡Qué de sentimiento! No es pues de extrañar que el laúd-lira, laúd-bandurria, bandurria y guitarra, en manos de tan hábiles artistas, produzcan de continuo estrepitosos aplausos.

LA SEMANA DE IGUALADA, Igualada, 8 de abril de 1894.

(…) en vez de esos cuatro instrumentos nos parecía oír toda una orquesta, por la limpieza y dulzura de las notas, su prodigiosa ejecución y ese claro oscuro que saben dar los artistas citados a las composiciones que ejecutan, revelando que sienten de corazón la música y crean con verdadero “amore” y fielmente la idea del autor.

EL PORVENIR, Albacete, 22 de octubre de 1898.

(…) los hermanos Marco sienten la música que interpretan y la dicen y reflejan con tanta delicadeza y gusto que llegan a producir en el auditorio tal explosión de entusiasmo que no pudiéndose contener se desborda en frenéticos bravos y aplausos que impiden muchas veces escuchar los finales de las difíciles obras que interpretan.

LA TRIBUNA, Ciudad Real, 9 de diciembre de 1898

(…) El triunfo de anoche es el más grande que ha podido alcanzar el cuarteto del Turia y su excelente director.

LA ÉPOCA, Madrid. Domingo 8 de enero de 1899

(…) Los elogios que se hagan de este quinteto no pueden ser nunca exagerados, pues todo cuanto de él se diga es poco a realzar a su gran mérito. La orquesta mejor instrumentada y mejor dirigida, no interpretaría más admirablemente que este quinteto las difíciles y delicadas piezas que se oyen estas noches en el café-restaurant España.

HERALDO DE CARTAGENA,, miércoles 18 de abril de 1900

(…) De sus cuerdas maestramente pulsadas, se escapaban un torrente armonioso de notas que al vibrar en el espacio, caian sobre nuestra alma como majestuosa cascada de diafanas perlas y dorados hilos que se entretejían para formar hermosísima filigrana. Las grandes composiciones musicales de los eminentes maestros Beethoven, Mozart, Mendelsson, Chopin, Ribistein, Saint-Saéns, todos los géneros y todos los estilos, tienen en el envidiable quinteto El Turia un esmeradísimo intérprete lleno de encanto y de originalidad.

EL DEMÓCRATA, Novelda 1 de abril de 1900

Guillermo Tell, Marina, La Favorita, Tanda de valses, Fantasía de Marina, Pavana, malagueña, Jota y algunas más que no recordamos, fueron las obras que interpretaron de una manera prodigiosa, particularmente D. Manuel con la bandurria, y D. Estanislao con la guitarra, lo que entusiasmaron al público de una manera extraordinaria, a la vista de aquella increíble ejecución, gusto esquisito (sic) e incomparable armonía.

EL JUSTICIERO, Linares, 11 de Noviembre de 1900

(…) Bien merecida tiene la fama de que está precedida esta trouppe artística, en la que cinco hermanos, artistas de corazón, ejecutan con prodigiosa maestría las obras tanto clásicas y antiguas, como las modernas y de contemporáneos compositores, dándoles su verdadero matiz y sintiendo con el alma todas las obras que interpretan, siendo objeto de continuas y merecidas ovaciones por parte del numeroso público que llena completamente todas las noches el citado local.

EL ESPAÑOL, Córdoba, 2 de Marzo de 1901

Precedidos de justa fama y después de haber obtenido el honor de ser oídos por S.M. y AA.RR., y alcanzado los aplausos de la prensa madrileña, no les hemos escaseado los nuestros durante la temporada que llevan de estar en Córdoba, apreciando cada vez más su mérito, que indudablemente lo tienen, y mucho, para obtener el resultado que logran, dada la ingratitud que ofrecen los instrumentos que forman el conjunto, para la interpretación perfecta de las obras de los grandes autores músicos, escritas por los mismos para grandes orquestas.

DIARIO DE CÓRDOBA, Córdoba, sábado 13 de abril de 1901

3.6. Labor docente.

Cuando se disuelve el quinteto “El Turia” a principios del siglo XX, al fallecer el hermano mayor, contrae matrimonio con Felicitas Castillo y Martín en la Parroquia del Salvador y Santa Mónica de Valencia el 16 de enero de 1910 teniendo un único hijo al que llamaron Manuel. Estanislao se centraría en su labor docente y compositiva dando clases y fundando algunas agrupaciones de pulso y púa como la Rondalla Valencia del Centro Instructivo Musical de Benimaclet, en la que estuvo veinticinco años desde 1918 hasta 1943, y la Rondalla Segarra de Vall d`Uxó creada en 1943 y en la que dio clases hasta 1954, año en el que fallece en Valencia en su domicilio de la calle Sagunto nº 36 – bajo el 22 de Junio. Su cuerpo reposa en el Cementerio Municipal de Valencia junto a su hijo y nuera.

Entre los numerosos alumnos que formó destacan la guitarrista castellonense Josefina Cruzado, sobrina de Francisco Tárrega, el valenciano Patricio Galindo, miembro fundador de la sociedad “Amigos de la Guitarra”, compositor y autor de numerosas obras didácticas y el universal maestro murciano Narciso Yepes, que comenzó a recibir sus enseñanzas en 1940 cuando contaba trece años de edad. En el disco Músicas de España y América (Zafiro, 1989), se puede leer el siguiente comentario haciendo referencia a su maestro y a la primera obra que le dedica un compositor:

“Estanislao Marco fue uno de los discípulos predilectos de Tárrega. Yo tuve la suerte de estudiar con él. La escuela de Tárrega se bifurcó en dos, los que tocaban con las yemas de los dedos, y los que se dejaban crecer las uñas. Al primer grupo pertenecían: Estanislao Marco, Josefina Robledo, Salvador García y Emilio Pujol. Al segundo: Miguel Llobet y Joaquín García de la Rosa, con quién también tuve la suerte de estudiar. Él era un anciano y yo un niño de trece años, pero recuerdo aquel contacto como un milagro de mi existencia. Hablamos los dos como si tuviéramos la misma edad. No recuerdo quién se acercaba a quién, pero estoy seguro de que en ese misterio estaba la clave de la corriente que se establece entre discípulo y maestro y por la que pasaban no solo conocimiento y experiencias sino un amor. Esta Guajira es la primera obra que un compositor escribió para mí y yo deseo acabar el disco con ella para rendir homenaje al hombre que deposito su confianza en mí cuando yo era apenas un adolescente. Espero no haber defraudado la suya ni la de ninguno de los que se brindaron a enseñarme lo mejor de ellos mismos.”

Narciso Yepes

3.7. Labor compositiva

Compuso más de un centenar de obras para guitarra caracterizadas por su brevedad y escritas con un estilo romántico tardío, fiel reflejo de la época que vivió en su juventud. Sus composiciones se insertan en la estética de la llamada música de salón, destinada a la rápida comunicación con el público a través de piezas ligeras, agradables y con grandes dosis de inspiración en la música popular (valses, mazurcas, tangos, schottis, gavotas, malagueñas, granadinas…). Elaboró un método de guitarra, otro de laúd español además de numerosas transcripciones y arreglos de autores como Bach, Chopin, Listz, Schubert, Serrano, etc.

Su aportación al repertorio de la guitarra es digna de tener en cuenta ya que enriquece de forma evidente el patrimonio musical de nuestro instrumento.

Jorge Orozco

www.jorgeorozco.com

BIBLIOGRAFÍA:

HERRERA, FRANCISCO, “Estanislao Marco”, en Revista de la Asociación Guitarrística América Martinez, Ocho Sonoro, Sevilla, año III, nº 5, septiembre 1999.

HERRERA, FRANCISCO, Enciclopedia de la Guitarra, vol. III, pags. 91-92, Editorial Piles, Valencia ,2004.

OROZCO, JORGE, “Los discípulos de Tárrega” en Francisco Tárrega y su época, colección Nombres Propios de la Guitarra, Ediciones la Posada, Ayuntamiento de Córdoba, Festival de la Guitarra de Córdoba, Córdoba, 2003.

OROZCO, JORGE, “Marco, Estanislao” en Diccionario de la Música Valenciana, vol II, pags. 53-54, dir. Emilio Casares, Iberautor Promociones Culturales S.R.L., Madrid, 2006.

Jorge Orozco

Nace en Valencia el 11 de Mayo de 1961 y a los 9 años comienza sus estudios de música en la Sociedad Coral “El Micalet”, iniciándose en la guitarra con Don Francisco Nacher. Posteriormente ingresa en el Conservatorio Superior de Música Joaquín Rodrigo de Valencia siguiendo sus estudios con Antonio Galindo y Rosa Gil, obteniendo en 1985 el Premio de Honor Fin de Carrera en la especialidad de guitarra. Ese mismo año se licencia en Psicología por la Universidad de Valencia. Entre los premios obtenidos destacan: Premio “Josefina Robledo” 1985, Premio “Unión Musical Española” en la XIV edición del Concurso Eduardo Lopez Chavarri 1986, Premio “Mejor Interprete de la Comunidad Valenciana” 1988 en la XXII edición del Concurso Internacional de Guitarra Francisco Tárrega de Benicassim.

Ha asistido a cursos de perfeccionamiento con los maestros Andrés Segovia, Alirio Díaz, José Tomás, Abel Carlevaro, Leo Brouwer, Jorge Cardoso, David Russell, José Miguel Moreno, Roberto Aussel, Roland Dyens y Manuel Barrueco.

Su actividad concertística y pedagógica se ha desarrollado en España, Francia, Alemania, Italia, Grecia, Reino Unido, Polonia, Rumanía, República Checa, Rusia, Marruecos, Turquía, Argentina, Méjico, República Dominicana, Cuba, Filipinas, Corea del Sur, Malasia, Vietnam, Tailandia y Japón, siendo invitado a actuar e impartir clases en Universidades, salas de conciertos y Festivales como la Universidad de Valencia, Palau de la Música de Valencia, Sala Ateneo de Madrid, Festival Internacional de Guitarra de Burgos, Encuentro Internacional de Guitarra “Andres Segovia” de Linares, Festival de Música Contemporánea ENSEMS (Valencia),Festival Internacional de Velz-Málaga, Festival Guitarrísimo de Munich (Alemania), Academia de España en Roma (Italia), Concurso Mauro Giuliani de Bari (Italia), Sala Lutowslasky de Varsovia (Polonia), Festival Internacional de Guitarra de Lublin (Polonia), Festival Internacional de Guitarra de La Habana (Cuba), Sala Dolores de Santiago de Cuba (Cuba), Festival de la Cultura y las Artes de Manila, Universidad de Cagayan de Oro (Filipinas), Festival de Invierno de Burdeos (Francia), Conservatorio Música de Lyon (Francia), Museo Pushkin de Moscú (Rusia), Universidad de Mármara y Yildiz de Estambul (Turquía), Semana Internacional de la Guitarra de Guanajuato (Méjico), Festival Guitarras del Mundo de Argentina, Conservatorio de Santo Domingo (República Dominicana), Festival Internacional de Guitarra de Bangkok, Universidad de Khon Kaen y Conservatorio de Bangkok (Tailandia), Sala Samsung Leeum de Seul, Universidad de Pyeongtaek y Universidad de las Artes de Seul (Corea del Sur), Conservatorio de Hanoi (Vietnam), Festival Internacional de Guitarra de Malasia y en los Institutos Cervantes de París, Toulouse, Burdeos, Lyon, Roma, Munich, Atenas, Varsovia, Manchester, Leeds, Rabat, Fez, Casablanca, Tánger, Estambul, Moscú, Manila …

Ha sido invitado a actuar como solista con la Orquesta de Valencia, Grup Contemporani de Valencia y Orquesta de la Radio Televisión Rumana, bajo la batuta de los directores Cesar Cano, Leo Brouwer, Shunsaku Tsutsumi, Manuel Galduf, Joan Cerveró Enrique García Asensio y Gheorghe Costin, Lalo Schifrin, Michael Legrain y Mikel Kamen.

En 1992 estrenó el primer concierto escrito en la historia, para Guitarra, Orquesta y Sonidos Sintetizados por Ordenador, titulado “Ise Monogatari III“ del compositor valenciano Enrique Sanz, en el Palau de la Música de Valencia. Tiene obras dedicadas de compositores como Francis Kleynjans, Mario Gangi, Cesar Cano, Enrique Sanz, Rafa Mira, Javier Santacreu, José Luis Silvaje y Madays Andino.

En el año 2000 inicia una investigación sobre la vida y obra del compositor y guitarrista valenciano Estanislao Marco (1873-1954) a raíz del hallazgo de gran parte de sus manuscritos originales en el Rastro de Valencia.

En 2008 obtiene el Master en Estética y Creatividad Musical por la Universidad de Valencia. Ha grabado cinco CDs : Guitarra fin de siglo, Estanislao Marco vol. I y .II Homenaje a Tárrega y Jorge Orozco en concierto.

Es profesor en el Conservatorio Profesional de Música de Torrent y director artístico del Encuentro Internacional de Guitarra “Ciudad de Torrent”.

www.jorgeorozco.com

Opiniones de algunos maestros de la Guitarra :

A mi querido Jorge, quien sirve a la causa de nuestro instrumento con tanta dignidad.

Alirio Díaz, 2000

A Jorge Orozco le recuerdo desde muy joven como un infatigable enamorado de las músicas todas. Contemporáneos o clásicos, fueron incorporados a su repertorio conduciéndolo a sus investigaciones sobre Tárrega o al descubrimiento de Estanislao Marco, además de un rigor organizativo para conducir eventos guitarrísticos que por su continuidad y rigor ya son hoy clásicos.

¡Felicidades en tus primeros 25 años entregados a la guitarra con el más sincero amor!

Un abrazo,

Leo Brouwer La Habana, 24 de septiembre de 2007

Jorge Orozco demuestra en sus interpretaciones una imaginación y frescura musical que lleva a cabo con su técnica depurada y profundo conocimiento musical. Le alaba su gran inquietud por descubrir o traer a la luz partituras olvidadas o desconocidas. También le honra su habilidad como organizador de festivales musicales. Su aportación al mundo guitarrístico es de gran valor en todos los sentidos.

David Russell, Vigo, 2007

Es un caso tan particular, tan único, que lo recuerdo siempre. Es una historia única. Da casi miedo. Hay tantas señales, tantos símbolos… es un sueño para mí y para otros, seguramente, encontrar un compositor escondido, un genio tal vez. Es una música que me habla. Me siento un nieto de Estanislao.

Roland Dyens Valencia, Julio 2008

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melomanos

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